Los centros comerciales viven un nuevo resurgir

Alfonso Simón / Cinco Días

La recuperación inmobiliaria en España se consolida. Incluso a niveles superior al boom vivido en la pasada década. El último indicador que lo demuestra es el de la inversión en superficies de retail (centros, parques y locales comerciales), que marcó un máximo en 2016, llegando a los 4.300 millones, un 22% más que en el ejercicio anterior, según datos de la consultora Cushman & Wakefield.

Casi la mitad de esta inversión llega desde el extranjero, aunque en gran parte la inversión nacional de las socimis también tienen el capital foráneo entre sus principales accionistas. Además de la confianza en la recuperación de la economía, los inversores han vuelto a ver en el inmobiliario una alternativa a otros productos con menor rentabilidad, a la vez que está propulsado por la enorme liquidez y bajos tipos de interés. Eso está provocando la paradoja de que haya muchas ofertas por cada activo que sale a la venta, “que hace que bajen las rentabilidades por falta de producto”, asegura Robert Travers, director de agencia retail de Cushman & Wakefield.

Una derivada directa de esta confianza en la inversión inmobiliaria destinada al retail es la vuelta a las aperturas de centros comerciales en España, unas infraestructuras congeladas durante la crisis. Ya en 2016 se inauguraron cuatro centros comerciales en España: Parque Nevada en Granada, Fan en Mallorca, Trocadero en La Palma y Glories en Barcelona (un proyecto del gigante del sector Unibail Rodamco). Además, se sumaron dos parques comerciales (naves de retail en un mismo complejo como en el caso del modelo de Ikea o Media Markt, por ejemplo): Parc Sant Feliu en Barcelona y Pinatar Park en Murcia.

Para 2017, el ritmo de aperturas estos grandes complejos se acelera, con una previsión de 233.000 metros cuadrados de nueva superficie comercial. Está previsto que se inauguren Sambil (de Grupo Sambil) y Plaza Río 2 (de LSGIE) en Madrid, además de la segunda fase de Glories en Barcelona (también de Unibail). En parques de medianas, se abrirá Alfafar Parc en Valencia, Terrasa Plaça en Barcelona y La Serena en Badajoz.

Pero no son los únicos que están en desarrollo. Por ejemplo, la empresa francesa Phalsburg promociona un macrocentro comercial en Torrejón de Ardoz (Madrid), llamado Open Sky. La socimi británica Intu, un gigante del sector, también planea el desarrollo de lo que ha denominado como shopping resorts, grandes instalaciones donde el ocio al aire libre es una parte fundamental. Ya cuenta con Puerto Venecia en Zaragoza, el más grande de España, y planea Intu Costa del Sol en Torremolinos, además de su interés por comprar Madrid Xanadú.

La baja densidad de estas instalaciones en España respecto a Europa “refleja un importante potencial de crecimiento”, se explica en el informe de la consultora. Pero los hábitos de consumo y la irrupción del comercio electrónico, que creció un 20% en España el año pasado según esta empresa, hace que los centros comerciales deban modificar su oferta. “Hay que ofrecer algo más para que el cliente salga de casa, porque ya tiene todas las facilidades para comprar desde casa. Se debe ofrecer una experiencia al consumidor”, como ocio o gastronomía, explica Cristina Pérez de Zabalza, socia de Cushman & Wakefield.